Uno de los temas que mas preocupan en las Comunidades de Propietarios es la contaminación acústica o los ruidos que se generan. Muchas consultas en diferentes foros van encaminadas a buscar una posible respuesta a este tema. Se busca una solución inmediata que en muchas ocasiones no se consigue, pero al menos los propietarios de las viviendas buscan una forma de iniciar un procedimiento para la búsqueda de posibles actuaciones que permitan iniciar el camino al encuentro de dicha «solución».

Cuando se encuentran los propietarios con ruidos en el interior del edificio, lo mejor desde luego, es hablar con el propietario que los está realizando y pedirle que cese en dicha actividad. Si el propietario es una persona comprensiva, con el aviso por parte del propietario afectado o bien por el Presidente de la Comunidad de Propietarios será suficiente. Si el propietario no es comprensivo, empiezan los problemas.

¿Que actuaciones se deben realizar con la Administración Pública y el Juzgado en caso de que el Propietario/a no cese en sus actividades prohibidas?
El primer paso es acudir a lo que nos indica en Madrid, la Ordenanza de protección contra la contaminación acústica y térmica de fecha 25/02/2011 puesta en vigor con fecha 07/04/2011.

La presente ordenanza tiene por objeto regular el ejercicio de las competencias que en materia de protección del medio ambiente y la salud pública corresponden al Ayuntamiento de Madrid en orden a la protección de las personas y los bienes contra los agresores derivados de la contaminación acústica y térmica (art. 1).

Serán los Organos Municipales los que velarán por el cumplimiento de lo previsto en la presente Ordenanza en el ejercicio de sus potestades (art. 4).

En su art.5, nos dice cuales son los periodos horarios y como se distribuyen en las 24 h. Así habrá un período horario entre las 7 de la mañana y 7 de la tarde, otro entre las 7 de la tarde y 11 de la noche y otro entre las 11 de la noche y 7 de la mañana. En días festivos el período nocturno va desde las 11 de la noche a las 8 de la mañana.

En su artículo 6.2 nos dice que para la evaluación de los niveles sonoros se utilizará el nivel sonoro continuo equivalente a un período de 5 S y expresado en decibelios ponderados, de acuerdo con la curva normalizada A (Laeq, 5 S).

En su artículo 16, habla de los niveles sonoros transmitidos a locales (viviendas) acústicamente colindantes, así para una zona residencial, en la que vivimos todos los que estamos leyendo este artículo el índice de ruidos es para estancias de 35 decibelios (db) en el período del día, de 35 db. en el período de tarde y 30 db. en el período de noche. En los dormitorios es algo inferior pasando de 30 db. en el día y la tarde a 25 db. en la noche.
Es importante tener en cuenta lo que dice el artículo 6,2 y el artículo 16 porque serán la base para hacer las reclamaciones a la Policía Municipal y que cuando vengan con el sonómetro correspondiente para hacer estas mediciones, si existe mas decibelios en el período medido de 5 segundos, podrán levantar el correspondiente expediente al local (vivienda) que está efectuando los ruidos.

El artículo 46.1  nos informa que los propietarios o usuarios de receptores de radio, televisión equipos de música, electrodomésticos, aparatos de aire condicionado o instrumentos musicales y en general de cualquier fuente sonora de carácter doméstico, deberán instalarlos y ajustar a su uso, de manera que su funcionamiento cumpla con las limitaciones establecidas en el artículo 16 (referenciado anteriormente). Así mismo, deberán cumplir con los límites de las vibraciones aplicables al espacio interior establecidos.

Ya tenemos los límites máximos de ruido en las viviendas a partir del cual podemos hacer las reclamaciones al Ayuntamiento a través de su órgano de control que no es otro que la Policía Municipal.

Otros artículos que son necesarios referenciarlos en este blog son las siguientes:
Artículo 47.- El comportamiento en el interior de las viviendas deberá mantenerse dentro de los límites tolerables de la buena convivencia vecinal, sin que se produzcan ruidos que perturben el descanso y tranquilidad de los vecinos o impidan el normal desenvolvimiento de las actividades propias del local receptor, así como deberán respetar los valores máximos de transmisión autorizados.

En concreto, quedan prohibidas, por considerarse no tolerables, las siguientes conductas:

  • Gritar o vociferar, ocasionar ruidos de impacto por reparaciones, instalaciones de elementos domésticos o actuaciones similares durante el horario nocturno.
  • Efectuar mudanzas, desplazamiento de muebles, traslado de enseres o la realización de obras en el interior de las viviendas o locales desde las 21 hasta las 8.00 horas, en días laborables, y desde las 21.00 hasta las 9.30 horas, los sábados, domingos y festivos.
  • Realizar fiestas en locales o domicilios particulares que excedan de lo tolerable, debido al número de personas congregadas, al elevado volumen de la música, a la práctica de baile u otros comportamientos que generen ruidos de impacto, en particular en horario nocturno.
  • Realizar ensayos o interpretaciones musicales o emitir música, a elevado volumen, en horario nocturno.

Artículo 49.- La actividad inspectora, de vigilancia y control se ejercerá bien de oficio o bien a instancia de parte. Los funcionarios que realicen labores de inspección en materia ambiental tendrán el carácter de agentes de la autoridad a los efectos previstos en el artículo137.3 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común.
Será personal competente para realizar labores de inspección:

Los funcionarios técnicos del servicio municipal competente, cuando se requiera la utilización de instrumentos complejos, tales como fuentes de ruido, sonómetros analizadores o analizadores acústicos, fuentes de ruido de impacto, analizadores de vibraciones o similares.

Además de los anteriores, los funcionarios municipales que hayan superado cursos específicos formativos de, al menos, 50 horas lectivas, organizados por el Ayuntamiento con sus propios medios o en colaboración con otras entidades (funcionarios de servicios especializados de la Policía Municipal, agentes ambientales o cualquier otro cuerpo de inspección legalmente habilitado), cuando se requiera el uso de sonómetros.

La Policía Municipal u otros agentes de la autoridad sin formación específica respecto de las comprobaciones que no precisen la utilización de instrumentos a los que se refieren los párrafos anteriores.

En el ejercicio de la función inspectora, el personal competente podrá:

Acceder libremente, previa identificación, en cualquier momento y sin necesidad de previo aviso, a cualquier lugar, instalación o dependencia de titularidad pública o privada, donde se pretenda realizar la inspección. En el supuesto de entradas domiciliarias, se requerirá el previo consentimiento del titular o resolución judicial que lo autorice.

Realizar las pruebas, investigaciones o exámenes necesarios para comprobar el cumplimiento de esta Ordenanza.

Requerir la información y documentación administrativa que autorice las actividades e instalaciones objeto de inspección.

Realizar cuantas actuaciones sean precisas, en orden al cumplimiento de las funciones de inspección que desarrollen.

Con relación a estos puntos anteriores y de forma resumida, decir que se puede llamar a la Policía Municipal siempre que exista un problema de ruidos y solicitarles que cuando vengan, lo hagan municipales especialistas en el tema de la medición de ruidos y traigan su correspondiente sonómetro, sino pudiera ser así, llamarles de igual manera para que se presenten a la vivienda para hacer las correspondientes advertencias al propietario o inquilino.
Con respecto a la inspección a realizar por la Policía Municipal, las infracciones y sus correspondientes sanciones relativas a las actividades domésticas y relaciones vecinales tenemos que destacar los artículos 50, artículo 61.1 y artículo 64
El artículo 50 hace referencia a las  Actas de inspección, boletines de denuncia e informes técnicos complementarios. Dice lo siguiente:

El resultado de la vigilancia, inspección o control se consignará en la correspondiente acta, boletín de denuncia o documento público que, firmado por el funcionario, gozará de presunción de veracidad y valor probatorio en cuanto a los hechos consignados en él, sin perjuicio de las demás pruebas que los interesados puedan aportar en defensa de sus respectivos intereses.

Una vez formalizados el acta o el boletín de denuncia, se entregará copia al titular de la actividad o del foco emisor o persona que lo represente. En el caso de que, excepcionalmente, no sea posible dicha entrega, se remitirá copia de tales documentos en un momento posterior, justificando debidamente las causas concretas y específicas por las que no fue posible la entrega. Si dichas personas se negasen a firmar el acta, será suficiente con la firma del inspector o inspectores actuantes.

En el acta de inspección o boletín de denuncia quedarán reflejados, según proceda: a) El lugar, fecha y hora de las actuaciones. b) Los datos identificativos de la actividad, empresa o persona responsable del foco emisor o que presuntamente comete la infracción. c) El elemento de la actividad o instalación que constituya el foco emisor objeto de las actuaciones. d) Las pruebas practicadas, comprobaciones efectuadas, los resultados de las mediciones realizadas, el lugar de medición, y aquellos otros datos o circunstancias técnicas relevantes de la medición. e) Identificación de los técnicos o agentes actuantes. f) Los hechos y circunstancias relevantes que se observen o acontezcan en el momento de la verificación.

Los servicios técnicos municipales de inspección competentes deberán emitir informe cuando, a resultas del ejercicio de las labores de inspección y control: a) Sea necesario el requerimiento o comprobación de adopción de medidas correctoras. b) Se derive una propuesta de apertura de procedimiento sancionador por superación de los límites de la Ordenanza. c) Siempre que se requiera un análisis técnico de los hechos constatados.

El informe técnico complementario al acta levantada reflejará, en su caso, la norma incumplida, el valor del nivel sonoro resultante de las mediciones, así como las deficiencias detectadas en cada caso y las medidas necesarias para su subsanación.